Archive

Posts Tagged ‘ARM’

Windows 10 en ARM–a la segunda va la vencida?

Para los que no hayáis oído la noticia, el año próximo tendremos Windows 10 corriendo nativamente en procesadores Qualcomm Snapdragon con arquitectura ARM. Parece toda una novedad, solo que ya había ocurrido antes.

Solo que en la ocasión anterior no salió todo lo bien que se podría esperar. El producto se llamaba “Surface” (sin “Pro”) y corría en procesadores ARM pero, entonces, fabricados por nVidia y el sistema operativo era Windows 8. Primero veamos los puntos en común.

Tanto  Windows 8 como el “nuevo” Windows 10 no hacen ningún tipo de magia: ambos están compilados nativamente para procesadores ARM siendo la única diferencia que la versión que corría el Surface original era de 32 bits frente a la compilación de 64 para la nueva versión que veremos el año que viene. Nos enseñaron Office corriendo en Windows 10 sobre ARM, pero eso ya ocurría con el Surface original: era exactamente el mismo Office que usamos en nuestros portátiles y PCs de escritorio, solo que (nuevamente) compilado para los procesadores móviles.

Todo, desde la shell de Windows 8, el explorador tradicional de Windows, y todas las aplicaciones embebidas en el SO estaban compiladas para procesadores ARM, y corrían “nativamente”. Y ese fue el principal problema del Surface original: que la gente no entiende de arquitecturas y simplemente ve “una tableta corriendo Windows”. En ningún sitio se podría deducir que ese “portátil raro” no podría ejecutar todo el software que usamos cada día: todo era idéntico a un Windows 8 corriendo en un portátil “normal y corriente”. Y eso sólo genera frustración por parte de los usuarios.

Un mensaje mal transmitido, una plataforma demasiado “igual” a la que usamos todos los días pero que no puede ejecutar los programas que usamos todos los días. El fracaso del Surface fue notable y costó una importante cantidad de dinero a Microsoft. Lo intentaron de nuevo con el Surface 3, que sí incluía procesadores x86 (Atom) en lugar de ARM, pero el daño ya estaba hecho. Y mientras la familia Pro de Surface crecía tanto en usuarios como en la satisfacción de los mismos, dando incluso lugar a la creación de una nueva categoría de mercado copiada hoy por infinidad de fabricantes, el concepto de “Surface en procesadores móviles” se desvaneció completamente.

Y cual es la diferencia ahora?

Hay dos principales diferencias entre el Surface original y lo que hemos visto en el WinHEC. La principal (y más llamativa, desde luego) fue ver un procesador ARM ejecutando Adobe Photoshop. Si, el mismo Photoshop que usamos cada día en nuestros PCs. La magia se debe a una nueva capa de emulación que convierte al vuelo el código x86 (sí, sólo la variante de 32 bits) en código ARM. Gracias a esa capa, un procesador ARM es capaz de ejecutar todos (bueno, todos los que ofrezcan versiones de 32 bits) los programas a los que estamos acostumbrados. Y seamos claros: no va a correr igual de deprisa que si estuviesen compilados en nativo, pero sí se ejecutan. Sólo eso convierte Windows sobre ARM en una plataforma viable.

La otra gran diferencia es que, por fin (o por lo menos, eso espero), Microsoft incluirá los compiladores ARM “sin restricciones” en los entornos de desarrollo. Hasta ahora, la compilación ARM estaba limitada a componentes UWP (necesario para hacer aplicaciones nativas para PCs y móviles), pero no se podía activar para “todo lo demás”, como por ejemplo, una simple aplicación nativa (C++) de consola.

Primero veremos nuestras aplicaciones tradicionales corriendo bajo la emulación x86/ARM. Si la plataforma coge tracción, los fabricantes pueden optar por ofrecer las aplicaciones compiladas nativamente para ARM.

Un giro para la industria en general?

Microsoft  tiene una enorme experiencia desarrollando sistemas operativos y aplicaciones multiplataforma desde hace décadas: Windows NT estaba disponible para procesadores Intel (en dos variantes: x86 e Itanium), Alpha, MIPS, PowerPC. Era exactamente el mismo sistema operativo, compilado para diferentes arquitecturas. Hoy por hoy, Microsoft sigue usando esas tecnologías para reutilizar el código de Windows en PCs con procesadores x86/x64 y procesadores ARM en la variante móvil (Windows Phone) – sólo cambia la “shell” de interface de usuario, lo que hay debajo es exactamente lo mismo.

Y al igual que Microsoft no quiere limitarse a apuntar a una sola arquitectura, Apple tampoco quiere: sus sistemas operativos son virtualmente iguales por dentro compartiendo una enorme cantidad de código fuente. Se han producido infinidad de rumores acerca de Apple reemplazando los procesadores Intel de sus portátiles por procesadores ARM. Quizá esta tecnología de transcompilación pueda ser igual de efectiva para la manzana.

Ya, y la potencia?

Si, ya lo sabemos: los procesadores Intel son mucho más hambrientos en recursos que los procesadores ARM, debido a la cantidad de potencia “bruta” que contienen. Los procesadores ARM, a pesar de correr a velocidades de reloj similares, no ofrecen la misma potencia bruta. Pero es que los procesadores ARM son tan compactos y consumen tan poco, que nada impide emplear 8, 16, 32 núcleos en un encapsulado igual (o mejor) de eficiente que un procesador Intel actual, ofreciendo una capacidad de cálculo equivalente. La industria orientará esta posible expansión de la arquitectura ARM hasta el actual feudo de Intel, los PCs de sobremesa, portátiles y, sobre todo, servidores.

Porque recordemos: Windows Server también es multiplataforma… nada impide compilar (y seguro que ya lo hacen) el software de servidor para ARM y emplear nuevos procesadores con infinidad de núcleos para una nueva familia de productos de servidor de bajo consumo y enorme densidad.

Veremos un cambio en la industria en general en los próximos años? Ya lo veremos. Por lo pronto, disfrutemos del viaje.

Categorías:Opinión Etiquetas: , , ,

Intel a por el mercado móvil (otra vez). Y parece que ahora si.

Hace un tiempo comentaba la necesidad de Microsoft de buscar un nuevo nombre para su sistema operativo de escritorio si deseaba dar el salto al entorno tablet con procesadores ARM. Si las recientes noticias sobre Intel son correctas, puede que no haga falta…

IntelTabletCreo que Intel daba por sentada su posición como plataforma dominante en el mundo del ordenador de escritorio y servidores, sobre todo teniendo en cuenta que el 90% de la base mundial de sistemas corren sobre un sistema operativo que sólo funciona en plataformas x86: Windows. El hecho de ver como ARM le empezaba a comer terreno a marchas forzadas no fue visto como un peligro. Hasta ahora.

Imagino que cuando Intel supo (seguramente mucho antes que todos nosotros) de los trabajos de Microsoft de llevar su sistema operativo también a la plataforma ARM es cuando realmente debieron de empezar a temblar los cimientos: teniendo en cuenta la escalada de potencia que está experimentando el pequeño procesador, hasta ahora sólo usado en teléfonos móviles, era más que posible que en un periodo de tres o cuatro años empezásemos a ver cada vez más dispositivos “tradicionalmente Intel” dar el salto a la plataforma ARM.

El gigante de los semiconductores anunció hace unas semanas la disponibilidad comercial de un nuevo método de fabricación que promete reducir el consumo y el tamaño de los actuales procesadores (o realmente de cualquier cosa que use transistores): el transistor “3D” o, como Intel lo llama, “tecnología TriGate”. Esta tecnología le permitirá entrar a competir directamente (y por fin) en el terreno de los dispositivos móviles, un terreno en el que Intel nunca ha tenido herramientas apropiadas en su arsenal: ni siquiera los procesadores “móviles” Atom de Intel han conseguido llegar a los móviles, a pesar de sus esfuerzos. La tecnología TriGate, que permite fabricar los transistores de un “chip” en capas verticales y por tanto ahorrar espacio, permitirá por fin empaquetar la ingente cantidad de elementos de un núcleo x86 en los estrictos dominios de los sistemas móviles. Además, el uso combinado de ésta tecnología y de las nuevas facilidades de fabricación en 22nm permitirá reducir todavía más los consumos.

Demos un paso más y consideremos que Intel dispondrá para mediados del año que viene un procesador a la altura del rendimiento de los nuevos Cortex A9 de ARM tan de moda últimamente (y sus anuncios redundantes: “el primer móvil con procesador dual core de doble núcleo”… por favor, que “dual core” y “doble núcleo es lo mismo!!).

Si esto ocurre, empezarán a aparecer multitud de tabletas y móviles con procesadores ARM por un lado e Intel por el otro, con rendimientos y características similares. Afortunadamente para algunos (léase Android y Windows Phone 7) al ser plataformas agnósticas de procesador al utilizar lenguajes intermedios (Java en caso de Android y .NET/Silverlight en WP7), les dará exactamente lo mismo: simplemente tendrán que elegir la pantalla, carcasa, color y demás características al gusto, pudiendo obviar totalmente la plataforma subyacente. En cambio, si optamos por un tablet con Windows, la elección será mucho más simple: se deseo o no poder ejecutar cualquier aplicación Windows que se me antoje sobre un Intel, o tener que esperar pacientemente a que el fabricante de mi programa favorito haga el esfuerzo (pequeño, pero esfuerzo) de recompilar su producto para mi tableta con un procesador ARM. Para mi, por lo menos, la decisión es obvia: quiero Intel y tener a mi disposición la absurdamente amplia colección de software disponible para Windows.

Si Intel se consolida en el mundo del tablet (y parece que ahora sí tienen las herramientas necesarias), es muy posible que en un plazo no muy superior a los dos años las tabletas ARM empiecen a desaparecer del mercado: demasiada gente empleando aplicaciones Windows, sin tener que pasar por el aro de una eventual actualización, usando sus aplicaciones “de siempre” sin modificación lo hacen demasiado tentador como para plantearse elegir un ARM. Para los amantes de Android tampoco habría mucho problema, ya que Android es multiplataforma y se adaptaría como un guante a la arquitectura x86. Y eventualmente y para sorpresa de muchos, Windows podría convertirse en una plataforma portátil viable, que podría “encoger” todavía más para llevar al universo móvil, adaptándose a pantallas incluso más pequeñas, por no mencionar otros sistemas operativos (Ubuntu me viene inmediatamente a la cabeza, aunque en este caso la dependencia de la plataforma es mucho menor) que podrían también dar el salto. Por recursos que no quede: 512MB o incluso 1GB de memoria ya son “normales” en dispositivos móviles y permiten la ejecución de sistemas operativos muy sofisticados.

Mientras tanto, Apple seguiría vendiendo iPhones e iPads como churros, viendo pasar la vida. Y teniendo en cuenta que su sistema operativo de escritorio (MacOS) también corre sobre procesadores Intel, bien que podrían plantearse migrarlo a una plataforma portátil, en lugar de tener dos plataformas diferentes: MacOS en escritorio e iOS en móviles/tablets. Si, el MacBook Air es muy fino y ligero, pero cuantos de vosotros os dejaríais matar por poder ejecutar en un iPad vuestras suites de escritorio favoritas? Sería tentador para Apple lanzar un “MacTablet” o “MacPad”, que eventualmente podría acabar reemplazando al mismísimo iPad.

Obviamente todo esto son suposiciones… Pero el creciente peligro para Intel de ARM “invadiendo” sus dominios, escalando a marchar forzadas hacia sus ahora más que asentados dominios, puede hacer que pasen cosas muy divertidas los próximos dos años. La principal: qué hará ARM para contrarrestar el ataque de Intel.

Fuentes: Intel, PCMag, Microsoft-News

Categorías:Opinión Etiquetas: , , ,