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Dónde estamos?–edición de otoño 2011

Allá por marzo me animé a escribir un post (“Dónde estamos?”) que fue inspirado posiblemente por el efecto que causó en mí el lanzamiento del iPad 2. No fue simplemente un avance tecnológico, sino que llegó directamente a convertirse en un evento social. Al releerlo a ver cuántas tonterías había escrito (y encontrar un par de ellas) hoy me animo a escribir una segunda parte, y estoy pensando en convertirlo en una costumbre periódica.

Crossroads_SignAsí que aquí estamos. Han pasado unos meses – no muchos – y un montón de cosas han sucedido en la esfera de la tecnología y, más particularmente, en el entorno de la tecnología móvil. Jobs ya no está entre nosotros mientras que iOS 5 e iPhone 4S ya son una realidad; Google nos obsequia con un nuevo postre (“Ice Cream Sandwich”), RIM intenta encontrar el camino perdido justo cuando una caída de sus servidores en el peor momento les da otra bofetada. Mientras tanto, Windows 8 con su paradigma Metro de interface de usuario (ámalo u ódialo, no hay término medio) busca su lugar entre los usuarios y Windows Phone 7 se convierte en “7.5” con Mango pero sigue arrastrando el estigma de Windows Mobile entre los usuarios; y Nokia… bueno, lo de Nokia es un tema aparte: algo me dice que el ambiente en los pasillos de la multinacional finlandesa dista mucho de ser, precisamente, “distendido”.

“Hi, Steve…”

AppleJobsQuisiera empezar con un sincero mensaje a Steve Jobs: hace un mes que te fuiste, pero creo que tu mano ya no gobernaba Apple desde hace un tiempo. Lo notaba. He notado (y créeme que no sé cómo expresarlo) un cierto descontrol en el mundo MacOS e iOS. Desorden. Falta de ideas o quizá no tener un rumbo establecido, el rumbo que siempre había notado en la evolución de tus productos. Mientras que Apple siempre marcaba una concreta dirección a seguir, he visto como los esfuerzos se diluían en infinidad de senderos, sin abarcar un rumbo concreto. Si bien creo que iOS 5 pone a los productos móviles de Apple en una posición privilegiada para seguir arrasando en el mercado con infinidad de funcionalidades de última generación (y por cierto, no hablo de Siri), MacOS Lion lo veo más bien como un descontrol de ideas. Parece que no toma un partido concreto por “algo”, sino que parece más bien un conglomerado de ideas, forzando simplemente la migración haciendo que las nuevas versiones de software exijan la nueva plataforma, sin aportar nada realmente novedoso.

Te echo de menos, en serio. Aunque no compartiese contigo (ni lo comparto) el concepto de “avance” o “novedoso”, siempre he respetado y admirado cómo definías el camino, dabas un puñetazo en la mesa y el mercado iba detrás: tenías (y tienes) ese inmenso poder. La demostración (y homenaje) más simple es un vídeo que pululó por internet poco antes de la presentación del que resultaría ser el iPhone 4S (en lugar del ansiado “5”): es un “concept” de lo que podría ser ese iPhone 5 que no se materializó. Nada más que eso. Solamente la brillante imaginación desbordada de un grupo de estudiantes de diseño. Si ese vídeo hubiese sido “Galaxy S IV concept”, todo el mundo lo hubiese tomado como eso: un ejercicio de estilo, un estudio de diseño futurista. Pero tu sabes cuánta gente estaba convencida de que, si era Apple, simplemente era real? Eso es lo que conseguiste, Steve: cuando se hablaba de tus productos no existía el límite, cuando se hablaba de tecnología absolutamente futurista era inmediata e inequívocamente asociada a Apple. “Si no se puede hacer, Apple lo hace”. Creo que es el mayor halago que cualquiera que viva en este mundo tecnológico puede recibir.

Seguro que cuando te fuiste dejaste muy claro el camino para tu compañía y escogiste buenas manos para continuar tu legado. Cuento con ello, porque Apple va a tener que sobrevivirte y no va a ser nada fácil: pusiste el listón muy alto.

Android 4: seguimos sin código fuente o cómo no repetir lo errores de Microsoft

Android4Si, sé que se hace raro leer eso, pero creo que es lo que Google está haciendo precisamente: evitar caer en la trampa en la que cayó Microsoft hace años y que acabó con su sistema operativo para móviles, Windows Mobile. El mayor clamor reciente de los desarrolladores de Android es que el código fuente, tanto para las versiones 3 como 4 (Honeycomb y IceCream Sandwich) no ha sido publicado. A pesar de las justificaciones de Google, creo que la causa es más bien otra: han visto como Android está cayendo en la misma trampa que acabó con Windows Mobile: que cada fabricante podía hacer con el operativo lo que le saliese de las narices, pero agravado aún mas porque, para hacerlo con Android, ni siquiera había que ser un “OEM”.

Ya comenté en un post anterior el concepto “Halfdroid”, o cuando un fabricante quiere sacar al mercado un dispositivo “de usar y tirar” y, como le sale “gratis”, simplemente toman el último fuente de Android, se lo tiran dentro de cualquier manera y a correr que son dos días. Creo sinceramente que eso podría llegar a menoscabar de forma realmente seria la imagen de Android, porque la gente ya no sabría si están comprando un “Android completo” o un “medio Android”.

Creo que Google vió las orejas al lobo: mientras intenta mantener una lucha frontal contra el iPad para colocar sus tablets en el mercado, aparecen “HalfDroids” a precios ridículos y experiencia de usuario nefasta. Por qué gastarme más de quinientos euros en un Motorola Xoom, un Acer Iconia Tab o un Samsung Galaxy Tab cuando me puedo comprar “una tableta Android genérica” por menos de doscientos? La gente sólo ve “Android”. Y si, ya sabemos que por licencia no se pueden anunciar como tal (no han pasado la certificación de calidad de Google), pero da lo mismo porque le ponen la pegatina de cualquier manera. El usuario, el comprador no puede decidir.

Ahora por lo menos, cuando adquieres una tableta con Android 3 o 4, sabrás que llevas a casa un sistema operativo de calidad, con (esperemos!) actualizaciones (eso depende del fabricante), bien terminado, con acceso al Market de aplicaciones y todos los bonus que un Android “certificado” conlleva.

Hoy por hoy, la inmensa mayoría de los dispositivos Android que se venden siguen siendo Androd 2.x. Honeycomb se diseñó exclusivamente para tabletas, y en ese mercado quien manda es Apple. Google lo ha visto y avanzó hacia Android 4, integrando ambas plataformas (móvil y tableta), porque no les queda otra que llevar Android 4 a ser la plataforma dominante (frente a un 80% largo que actualmente son 2.x). Entonces, y solo entonces, podrán permitirse abrir su código fuente. O quizá no…

Android 4 exige de los fabricantes un compromiso que va mucho mas allá de tomar una implementación de referencia y “simplemente usarla”: hay que realizar una inmensa inversión en optimización de la plataforma antes de obtener un producto de calidad. La aceleración hardware de los interfaces de usuario ya no es un “gizmo”, es lo que la gente espera, es un “básico” en la usabilidad. Es imprescindible que los fabricantes la implementen, y lo hagan bien. Y Google no va a permitir implementaciones pobres.

Creo que Google ha hecho lo correcto: dar acceso a Honeycomb y IceCream Sandwich sólo a los fabricantes que puedan garantizar un producto de calidad. Imagino que los defensores a ultranza del Open Source querrán tirarme cosas a la cabeza, pero es la mejor manera de proteger un producto: evitar que algunos lo estropeen.

RIM: Cuánto falta para una BlackBerry con Android?

Y si, va en serio. Llevamos meses leyendo noticias acerca de la aproximación de RIM al mundo Android. La primera fue que su tableta basada en sistema operativo QNX sería capaz de ejecutar aplicaciones Android. Luego que ese mismo sistema operativo sería la nueva fundación para las Blackberries de 2012.

Mientras tanto, se han filtrado infinidad de imágenes de BlackBerry Messenger (o “BBM” para los amigos) corriendo en Android (podéis ver las fotos en TechnoBuffalo), pero el hecho de que el teléfono en el que las están probando aparente ser un prototipo no hace más que alentar la idea de que el próximo salto de RIM sea precisamente ese: dar el salto al sistema operativo de Google.

Todos hemos oído hablar del “apagón Blackberry”: problemas en unos servidores en Reino Unido hicieron caer la red de RIM y convirtieron casi todas los smartphones de la marca de Europa, Africa y alguna que otra zona en Estados Unidos en “dumbphones”, con la misma funcionalidad que un, digamos, Nokia 5110: llamar y enviar SMSs. Y eso durante casi cuatro días!

Hoy por hoy Blackberry se basa en dos pilares: el primero, que la gente sigue asociando “Blackberry” con “correo electrónico”. Curioso, teniendo en cuenta que TODAS las demás plataformas lo soportan también, y sin depender del fabricante. Con cualquier smartphone, para ver mi correo, mi calendario, mis tareas me basta con una conexión a Internet y establecer una conversación con mi proveedor de email, sea cual sea. Si no tengo cobertura, me busco un punto de acceso WiFi o viceversa. Y si me quedo sin batería, siempre puedo llegar a buscar un cibercafé y conectarme simplemente como cliente web. Pero incluso si mi servidor de correo corporativo se cae, todavía puedo abrir un navegador y “surfear” por Internet. Con una Blackberry no se puede. Por qué? Hace años, cuando la potencia de los móviles no era suficiente para digerir los contenidos web, era comprensible la existencia de un servidor intermedio que pudiese hacer la vida más fácil a los pequeños procesadores que daban vida a nuestros móviles y RIM ha vivido de ello hasta hoy. Hoy en día no tiene sentido, pero RIM insiste en ello. Toca dar un paso adelante.

El segundo pilar, por mucho que les duela, se llama Whatsapp y es posiblemente el uso más difundido para Blackberry. Y RIM también deber estar viendo como su hasta ahora “app insignia” ya está disponible en todos los demás teléfonos. Cuánta “inercia” le queda antes de que la gente se dé cuenta de que pueden hacer exactamente lo mismo en otra plataforma?

RIM debe cambiar su mentalidad, deben darse cuenta de que los tiempos han cambiado, que no pueden seguir viviendo de su actual modelo de negocio. O eso, o seguirá viendo como su base de usuario sigue disipándose a marchas forzadas. Android puede ser la solución.

Nokia o cómo sobrevivir al cambio

N9vs800A nada que se vean un poco las noticias acerca de Nokia se ven cosas muy curiosas: mientras en Nokia World se lanza a bombo y platillo el nuevo camino de la multinacional finlandesa, liderada con la familia Lumia con Windows Phone 7.5, lo que llega a los blogs técnicos es precisamente un producto del cual ni siquiera se hizo mención durante el evento: el Nokia N9 con sistema operativo Meego. Externamente idénticos (salvo pequeños detalles) el efecto es curiosísimo: ha dinamitado al nuevo producto basado en el sistema operativo de Microsoft.

Debe haber dos facciones en Nokia: frente a la “nueva dirección empresarial” se encuentra el “núcleo duro clásico” (por así decirlo) y el ambiente debe ser de lo más caldeadito. Y creo que el núcleo clásico va ganando: mientras la dirección de la empresa recibe dinero a espuertas por parte de Microsoft para realizar una nueva gama de productos (los Lumia) el núcleo clásico aprovecha ese dinero para hacer, posiblemente, el mejor teléfono jamás realizado por Nokia, el N9, y que para colmo excede en características al primero. Mientras la nueva dirección gasta dinero a manos llenas para publicitar un nuevo producto, la facción clásica envía dos semanas antes del lanzamiento del Lumia unidades del N9 a los principales blogs tecnológicos, donde son premiados con críticas que difícilmente se podrían comprar con dinero. Y finalmente y como traca, el Lumia 800 no llegará a Estados Unidos, siendo reemplazado por la versión “económica” del Lumia 800, el Lumia 710. La guerra está servida.

Ahora queda ver quien sobrevive (si es que sobrevive alguien) a esta guerra interna. Diluir los esfuerzos en dos rumbos diametralmente opuestos no es una buena solución cuando buscas un futuro. Microsoft tampoco creo que esté particularmente contenta con esta decisión, que convierten a lo que debería haber sido el nuevo escaparate de su sistema operativo en un móvil precioso con capacidades de segunda. Siempre me gustó Nokia, pero cuando Symbian se convirtió en una camisa de fuerza en lugar de una plataforma que alentase el desarrollo tuve que buscarme caminos más actuales. Y mi intención era volver a Nokia, pero creo que ya no va a ser el caso. Quizá un “Lumia 810” para el primer trimestre del año que viene?

Finalmente, y a modo de resumen, estas navidades van a ser más aburridas de lo que realmente esperaba. La única novedad de mercado que empezará a llegar durante las próximas semanas son los nuevos “ultrabooks”, preciosos portátiles con diseños con la inconfundible firma de… Apple. Pero eso es otra historia.

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